Bueno es apuntar también a ciertos signos proféticos de conciencia ecológica, así por ejemplo cuando benjamín ataca "la explotación de la naturaleza" por el "afán de lucro de la clase dominante" y confía al proletariado, como meta de la revolución el "dominio de la relación entre la naturaleza y el ser humano.
A la postre, desnudez y encubrimiento son "una misma cosa en el arte, igual que en los fenómenos naturales" -donde la belleza puede permanecer esencialmente.
En efecto, en el Paraíso, las cosas naturales, aunque mudas, eran felices como el propio hombre. Pero después de la caída, la tristeza se ha adueñado del mundo natural.
"Es la naturaleza que sólo por amor a la pureza de los propios sentimientos sale del purgatorio del lenguaje, y la misma esencia del drama está ya contenida en esa vieja verdad, de que toda la naturaleza comenzaría a lamentarse, si se le fuese dado hablar."
El hombre como rey de la creación, arrastra a la naturaleza en su caída, volviendo ésta a ser traicionada en el momento en que el rey ciñe su corona. La naturaleza que aspiraba a la pureza, manifiesta un nuevo sentimiento de luto ante el nacimiento de la historia carente de sentimientos, y nuevamente el hombre se hace rey sin haberlo dejado de serlo.
AMIGO.- O sea, que para usted el panteísmo resulta un tanto insincero
YO.- Insincero... no, yo no diria tanto. Sí me parece algo irreflexivo. Nuestros tiempos no son los de Goethe. Hemos tenido a los románticos y les debemos la poderosa captación del lado oculto de la naturaleza.
AMIGO.- ¿Qué entiende usted por ese descubrimiento del mundo romántico?
YO.- Como ya sugería antes, se trata de la captación conceptual de lo pavoroso, lo inconcebible y lo irracional escondido en nuestras propias vidas .

